Benvinguda

Lloca: (1) Femella d’aviram, especialment gallina, que cova i cria els polls. (2) Dona Grossa i estarrufada o voltada de criatures. (3) Persona que adopta una actitud protectora envers els altres.

Sigueu totes benvingudes al meu blog. M’ha costat molt d’arrancar però finalment he aconseguit inaugurar-lo, ara només espero que continuï amb més o menys intensitat tanmateix com les nostres vides!
I perquè "lloques"? Doncs perquè em sento plenament identificada amb la primera definició del terme, amb menys intensitat amb la segona i bastant amb la darrera. Tant el meu cercle d’amistats íntimes com amb el cercle de les mares de l’escola amb les que comparteixo molts moments de la rutina diària és sovint que adoptem aquesta postura de “lloques” i a partir d’aquí sorgeixen infinitat de converses que són les que m’agradaria anar deixant il.lustrades al meu humil blog.
Esteu per tant convidades (i convidats) a deixar els vostres comentaris!

5 de maig de 2013

feliç dia de la mare, lloques

aquí us deixo un regal: el decàleg per a sobreviure a la maternitat, que ens proposa la madre imperfecta de mi vida con hijos.

Per imprimir i penjar a la nevera, directament!!!

1- Mata a la superwoman que no hay en ti (ni en nadie). Lo ha dicho lo más parecido a una de ellas, Sheryl Sandberg, directora de operaciones de Facebook y una de las ejecutivas más influyentes del mundo: “Nadie consigue hacer todo bien, es imposible”.

2- Flagélate lo estrictamente necesario. Si descubres que has dado a tus hijos albóndigas con carne equina no es el fin del mundo, quizás así te salgan campeones de hípica, vete tú a saber.

3- Relativiza y prioriza, no es lo mismo que no haber tenido un disfraz a tiempo, o una tarta de cumpleaños (porque a lo que hemos llegado, como decía Sarah Jessica Parker en Tentación en Manhattan, “antes nos tocaba fingir los orgasmos y ahora las tartas”) que haber retrasado un par de años una dosis de vacunas (y ahora que lo digo, voy a revisar el calendario de vacunación que no las tengo todas conmigo…)

4- Destierra la culpa de tu vocabulario, de tu pensamiento, de tu vida… gestiona tu culpa con mesura.

5- Haz terapia de grupo. Comparte con otras madres, en el parque, frente a un café o un par de cervezas o de gintonics. Te consolaré darte cuenta de que tus problemas son los de muchas.

6- Disfrútalo. Ya que es para toda la vida, pasátelo bien con tus hijos, aprovecha los buenos momentos (que los hay y muchos) y eso te dará fuerzas para soportar los malos (que ídem).

7- Escucha lo que te dicen. Lo de la voz de la experiencia es cierto, y más sabe el diablo por viejo… Pero al mismo tiempo, no escuches lo que te dicen, déjate llevar por tu instinto. Lo que es bueno para otras personas, otros hogares, puede que no encaje en el tuyo ni en tu estilo de vida.

8- Acuerdate de quién eres, o de quién eras. Una cosa es que hayas ‘nacido’ como madre el mismo día que tu hijo y otra bien distinta que olvides quién eras tú antes de serlo. Recuerda que sigues siendo amiga, hija, pareja, investigadora, corredora de maratón, o fan de la costura, pero sigues siendo tú.

9- Reinvidica la imperfección. No se puede tener todo perfecto. Es más, no es saludable ni siquiera intentarlo. Así que no finjas.

10- Y recuerda que la mejor madre es la madre feliz. Lo ha dicho una gran sabia de la materia, la filósofa francesa, Elizabeth Badinter.